Historia
A finales de los años 70, el psicólogo estadounidense John Flavell acuñó el término metacognición para describir cómo una persona puede observar, monitorear y regular sus propios procesos mentales. Es decir cómo una persona puede darse cuenta de cómo está pensando y hacer ajustes cuando hace falta.
Desde entonces otros investigadores han desarrollaron la idea de que ciertas capacidades son transversales: no sirven para una sola tarea, sino que elevan el desempeño en todas y se ha estudiado la neurplasticidad que es cómo el cerebro humano tiene una capacidad innata para reorganizarse y seguir aprendiendo a lo largo de la vida.
Desde esa lógica, una metacompetencia puede entenderse como una competencia que ayuda a desarrollar, regular y transferir otras competencias.
Para entender la palabra, vale la pena empezar por el prefijo meta. Este prefijo se usa para hablar de algo que opera “sobre” otro nivel. Por eso hablamos de metadatos como datos sobre datos, o de metacognición como la capacidad de pensar sobre el propio pensamiento. Desde esa lógica, una metacompetencia puede entenderse como una competencia que ayuda a desarrollar, regular y transferir otras competencias.
Una metacompetencia no es lo mismo que saber Excel o hablar inglés que son habilidades específicas. Más bien, una metacompetencia es más parecida a saber cómo aprender algo nuevo rápido, o a poder mantenerte estable emocionalmente cuando enfrentas un reto desconocido. Es una forma de pensar y actuar que potencia todas las demás porque permite aprender, desaprender y reaprender así como adaptarte continuamente a nuevas situaciones.
Algunas metacompetencias reconocidas son:
¿Qué es una metacompetencia?
Aprender a aprender
Reconocer qué necesitas aprender, cómo puedes hacerlo y cómo ajustar tu estrategia si no te está funcionando. La OCDE la ubica dentro de las habilidades cognitivas y metacognitivas necesarias para desenvolverse en el mundo actual.
Adaptabilidad y mentalidad de crecimiento
Creencia de que tus capacidades pueden desarrollarse con esfuerzo.
Definida por Carol Dweek
Metacognición
Saber cómo funciona tu propio pensamiento: cuándo entiendes algo de verdad, cuándo te estás engañando, qué estrategias te funcionan mejor para estudiar o resolver problemas.
Pensamiento crítico
La habilidad de analizar información, evaluar argumentos y formar juicios razonados.
Lo que tienen en común todas estas: no te enseñan qué pensar, sino cómo pensar, sentir y actuar de formas que funcionan en muchos contextos diferentes.
Colaborar con sistemas de Inteligencia Artificial
Hoy existe una metacompetencia emergente que todavía estamos nombrando y entendiendo, pero que ya es innegable: la capacidad de trabajar, pensar y aprender junto con la inteligencia artificial generativa.
Saber usar ChatGPT o Gemini es una habilidad específica, y cambia cada seis meses. Por su parte la metacompetencia trata algo más profundo: saber cómo colaborar con sistemas de IA para potenciar tu pensamiento, ampliar lo que puedes hacer y no perder tu criterio en el proceso.

